jueves, 1 de noviembre de 2012

Paseo Turistico por el cementerio mas Antiguo de Madrid


   La Sacramental de San Isidro es el cementerio más antiguo de Madrid. Fue construido en 1811 ante la prohibición de enterrar en las iglesias, siendo escogidos unos terrenos fuera del casco urbano, detrás de la Ermita de San Isidro, donde se celebran las fiestas del Santo Patrón de Madrid cada 15 de mayo. Desde su inauguración fue el lugar de enterramiento escogido para albergar a los miembros más importantes de la escena matritense. Aristócratas, políticos, militares de alto rango, artistas, toreros y numerosas familias adineradas recibieron Santa Sepultura en el que fuera el cementerio con mayor prestigio de Madrid. El rancio abolengo de sus ocupantes ayudó a que grandes arquitectos, escultores y artesanos pudieran trabajar en embellecer y ensalzar las tumbas y panteones familiares utilizando los mejores recursos para realizar verdaderas obras maestras. De esa forma un gran número de nombres ilustres, muchos de los cuales aparecen en el callejero de Madrid, se encuentran inscritos en auténticos monumentos funerarios que simbolizaban el poder enconómico de la época. Declarado como Bien de Interés Cultural, el Cementerio de San Isidro celebra este año su bicentenario, y se erige como una de las visitas más interesantes y, a la vez, más desconocidas en Madrid no sólo por los turistas sino también por sus propios habitantes.
Como homenaje a este cementerio romántico tan significativo, el cual tuve la suerte de conocer por primera vez de la mano de mi padre y de regresar por mi cuenta en incontables ocasiones, he querido traer una selección de fotografías del reportaje para mostraros mi punto de vista de un lugar plagado de detalles, hermosos por un lado y lúgubres por otro, definidores de ese carácter exclusivo y añejo que flota en el aire. Os pido me acompañéis en silencio por este paseo fotográfico para que hablen las imágenes por sí solas y conozcamos juntos el camposanto más ilustre y mágico de Madrid.

MADRID TAMBIÉN TIENE SU PÈRE LACHAISE

Durante la invasión francesa, el que fuera Rey de España José Bonaparte, prohibió los enterramientos en las iglesias. Fue el primer tercio del Siglo XIX el comienzo de la construcción de cementerios en Madrid. De ese modo nacería el Cementerio General del Norte (que fue demolido décadas después) y la Sacramental de San Pedro y San Andrés. EsteP1000202 último, situado en el conocido Cerro de las Ánimas, justo detrás de la Ermita de San Isidro, Patrón de Madrid, recibiría finalmente el nombre de Cementerio de la Sacramental de San Isidro, San Pedro y San Andrés, y tendría el honor de ser el primer camposanto eclesiástico de la ciudad. Levantado en 1811 para enterrar a los cofrades de laPontificia y Real Archicofradía Sacramental de San Pedro, San Andrés, San Isidro y de la Purísima Concepción, terminaría convirtiéndose en el hermano del celebérrimo Cementerio Pére-Lachaise de París, acogiendo a personajes relevantes de la política, la nobleza y la cultura. Y aunque es uno de los más bellos e interesantes de Europa, ha pasado a un segundo plano probablemente por no estar en el casco histórico de Madrid ni estar suficientemente promocionado como aquel. También es cierto que éste es uno de los secretos que lo hace tan especial, que va poquísima gente a verlo y que la ausencia de referencias en guías turísticas asegure una gratísima sorpresa al visitante.
La Sacramental de San Isidro se divide en patios, aunque los que están detrás no tengan tanto interés puesto que son relativamente modernos, difiriendo poco o nada a las de un cementerio normal y corriente. No hay mejor ruta que la de dejarse perder entre panteones y tumbas, siguiendo nombres, fechas, cruces y estatuas. Yo he ido lo menos seis o siete veces y siempre descubro lugares y detalles nuevos.
Perseguir personajes célebres o reconocibles allí enterrados es otra opción, aunque encontrárselos es cuestión de azar, sobre todo si no se ha estado nunca. Duques y duquesas, marqueses y marquesas, condes y condesas… son tantos los títulos nobiliarios reunidos en la Sacramental que aquello parece exclusivo de la nobleza. Pero no bastaba ser aristócrata sino contar con posibles y ser un vecino conocido de la ciudad de Madrid.
Son numerosas de las celebridades del Siglo XIX y parte del XX que yacen en San Isidro, sonándonos unas más que otras (en esto el callejero ayuda bastante). Así a la mente me viene José Canalejas, Diego de León, los Condes de Casal, Antonio Maura, Alonso Martínez, Juan Donoso Cortés, la Duquesa de Alba que inmortalizó Goya en la Maja desnuda y la Maja vestida, escritores como Moratín, Larra, Mesonero Romanos, la cantante Consuelo Bello (conocida como la Fornarina), el torero Frascuelo, familiares de Goya, de Primo de Rivera y más y más nombres que gozaron de protagonismo en otros tiempos y que ahora reposan en lápidas envejecidas.
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Son muchos entonces los motivos por los que vale la pena incluir al Cementerio de San Isidro en una ruta por Madrid, aprovechando además una posible visita a la Ermita del Santo y el disfrute gratuito de una de las mejores vistas de la ciudad, las cuales inmortalizara Francisco de Goya. Y tanto por turistas venidos de fuera como por los propios madrileños, que siempre he pensado somos unos verdaderos ignorantes de lo que tiene nuestra ciudad.
Ahora sí, sin más dilación, nos vamos a dar un paseo fotográfico por el cementerio para percatarnos de todo esto que os digo y de “esos pequeños detalles” que es imposible pasar por alto. Allá vamos!

MAR DE CIPRESES Y CRUCES EN UN CEMENTERIO ROMÁNTICO

Con la acepción de “cementerio romántico” me refiero a ese universo de Bécquer y otros miembros del romanticismo español del Siglo XIX que añoraban el pasado y apreciaban los escenarios misteriosos, la mística oscuridad de un cementerio y los aspectos sobrenaturales. El de San Isidro sería, por tanto, un lugar apreciado por “románticos” como Larra, con sus elementos góticos, un ambiente decadente y lúgubre y, sobre todo, una soledad fingida al otro lado de los panteones y las grandes tumbas de piedra.
Nunca se hace el mismo camino… siendo muy fácil perderse entre tumbas y mausoleos aristocráticos.

LOS ÁNGELES DE LA GUARDA

Según la tradición todos tenemos un Ángel de la guarda que nos protege, nos cuida y siempre nos acompaña. Es por ello que en el cementerio nos encontramos con los ángeles que inmortalizados en piedra velando a los muertos en su eterno descanso.
 
“Angel de la Guarda, a quien soy encomendado, mi defensor, mi vigilante centinela …” (oración cristiana)
 
” Te suplico, que cuando sea ingrato para ti y obstinadamente sordo a tus inspiraciones, no quieras, a pesar de esto, abandonarme; antes al contrario, ponme pronto en el recto camino, si me he desviado de él; enséñame, si soy ignorante; levántame, si he caído; sosténme, si estoy en peligro y condúceme al cielo para poseer en él una felicidad eterna” (oración cristiana)
“Santos Ángeles Guardianes, que no nos abandonan en nuestra agonía y muerte…” (Letanía cristiana)
“El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel” (San Agustín)
“¡Protegednos contra nosotros mismos, contra nuestra cobardía y tibieza, contra nuestro egoísmo y nuestra avaricia, contra nuestra envidia y desconfianza, contra nuestra suficiencia y comodidad, contra nuestro deseo de ser apreciados!” (Conjuración a los Santos Ángeles)
” (…) mirad, que no menospreciéis a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de Mi Padre, que esta en los cielos” (Nuevo Testamento, Mateo.18:10).
“Ángel de mi guarda, mi dulce compañía,no me desampares, ni de noche, ni de día, porque si solo me dejaras, yo me perdería” (Nana popular)
 “Aunque espíritu invisible, sé que te hallas a mi lado, escuchas mis oraciones y cuenta todos mis pasos”(Devocionario)
“En las sombras de la noche, me defiendes del demonio, tendiendo sobre mi pecho tus alas de nácar y oro” (Oración cristiana)

DETALLES LÚGUBRES

Quizás no queden a primera vista, pero en tumbas o monumentos funerarios se pueden apreciar ciertos elementos un tanto siniestros. Son muchos los detalles tenebrosos y símbolos de muerte que sobresalen de los túmulos. Hay criaturas monstruosas, calaveras, cabezas con la mirada perdida, etc… Son más de las que nos podamos imaginar. Sólo basta con fijarse bien y bajar al inframundo por unos minutos.
Con mi cámara pude captar algunas de estas muestras ciertamente macabras:

LOS ROSTROS DEL LAMENTO

La pena por la pérdida de un ser querido es algo que comparte todo ser humano. La muerte siempre aparece acompañada de dolor y llanto puesto que el más inevitable y aciago de nuestros destinos. Muchas veces no asumimos, no aceptamos una partida que casi siempre llega antes de tiempo.
La tristeza ante la muerte es también un tema muy presente en el Cementerio de San Isidro, donde surgen rostros de piedra cargados de aflicción. Son gestos apesadumbrados que denotan el mayor de los desconsuelos en la última estancia del que ya no está con nosotros…

REALMENTE CURIOSO…

Fueron muchos más los detalles de los que me percaté y que despertaron mi curiosidad. Ya digo que este es un lugar plagado de simbología, de sensaciones y preguntas. Algunos me los traje conmigo a “este rincón” viajero para compartirlos con vosotros. Observad:
+ El rostro lánguido del hombre que ya no está.
+ La tumba de un arquitecto que quiso dejar muy clara cuál fue su profesión en vida.
+ La puerta de un panteón noble que nos cuenta que el tiempo vuela.
+ El león que no vigila sino que está dormido, herido o… muerto.
+ La Guerra civil española mostrando sus cicatrices.
+ Unos dedos entrelazados que hablan por sí solos.
+ Un relieve del autor de “El Sí de las niñas”, un auténtico clásico del Siglo XIX del que tuve que hacer un trabajo en el colegio.
+ Un gato siamés vagabundeando entre tumbas y que no se separó de nuestro lado durante nuestra visita al cementerio.

SON SENSACIONES…

Entrar al Cementerio madrileño de San Isidro no tiene que ver con hacerlo a cualquier otro. Es atravesar la puerta a otra dimensión donde no corre el tiempo y se impone el silencio junto ángeles, extrañas criaturas y las almas que te acogen en su casa a la sombra de los cipreses. Puede que no veas a nadie a tu lado, pero ten seguro que nunca caminas solo…

DATOS PRÁCTICOS: DÓNDE ESTÁ, CÓMO LLEGAR Y HORARIOS

El Cementerio de San Isidro está al otro lado del Río Manzanares, no ubicándose en el núcleo más céntrico de Madrid, razón la cual no suele sugerirse dentro de los itinerarios turísticos que se hacen en la ciudad. Si apenas va gente de aquí a visitarlo, ver turistas extranjeros se convierte en una auténtica quimera. Aún así es sencillo llegar en vehículo propio (y aparcar gratuitamente, que no es baladí) o en transporte público.
P1000098Aunque en los mapas físicos o en internet veamos un cementerio gigantesco e inabarcable, conviene no confundirlo con la Sacramental de San Justo o la ampliación del propio San Isidro, que nos dejan varios accesos. Para entrar al cementerio antiguo que habéis podido seguir a través de las fotos hay que utilizar la puerta que hay justo a un lado de la Ermita de San Isidro (la misma en la que los madrileños beben el agua del Santo cada 15 de mayo). Se reconoce por el largo pasillo de cipreses que surge de dicha entrada.
Lo podéis ver más claro en el siguiente mapa:
También lo podéis encontrar señalado correctamente en el siguiente plano Google Maps junto a sus cordenadas correspondientes para poder establecer una ruta a/desde allí.
La mayoría de la gente que visita la vieja Sacramental lo hace en coche, aparcando en la misma puerta porque suele haber sitio a no ser que haya alguna celebración en la ermita o un partido del Atlético de Madrid en el Calderón (El Estadio está al otro lado del Puente de San Isidro) donde la cosa sí se vuelve más complicada. Aún así no es necesario el coche debido a que el autobús EMT de la línea 25 (Ópera-Casa de Campo) se detiene en la misma puerta del cementerio. La parada es Pº Ermita del Santo – Pº 15 de mayo, ya que se encuentra en la confluencia de ambas calles. Otra línea que pasa relativamente cerca (7 u 8 minutos caminando) es la 17 (Plaza Mayor-Parque Europa), que se puede tomar en distintos puntos de la Calle Toledo desde la Plaza Mayor.
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Sobre los horarios, la empresa que gestiona el Cementerio pone en su web que el horario oficial de visitas es de 9:00 a 15:00 horas de lunes a domingo.

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